
Tras el adiós de Luis Enrique anunciado esta semana, leo
consternada todos los nombres e informaciones que aparecen al respecto en los
diferentes medios de comunicación.
Como dicen algunos, que Bartomeu y compañía tengan que tomar
una decisión, ya es sumamente preocupante y si le añadimos las opiniones de
todos los “ismos” que forman el barcelonismo, la cosa se complica.
La manera más amable de no tomar decisiones es seguir
contando con Juan Carlos Unzue, ésta vez como primer entrenador. Un analista
concienzudo, que crea dudas en el entorno por quizá no sabe buscar diferentes
soluciones a algunos planteamientos que se puedan presentar, al menos eso es lo
que se le ha visto como ayudante de Luis Enrique. Como tampoco si sería capaz
de tratar con las estrellas culés, como el primer mando de a bordo.
Ronald Koeman también fue sorpresivamente uno de los
primeros en aparecer en las quinielas, a pesar de que yo creía que con sus líos
en el Valencia y su carrera de capa a caída, se nos había pasado la fiebre de
ver al holandés en el banquillo del Camp Nou.
También han aparecido nombres que nunca han pasado por la
casa barcelonista, como el alemán Jürgen Klopp, actualmente en el Liverpool, o
el favorito de la afición y también parece ser de Leo Messi, Jorge Sampaoli. El
actual entrenador del Sevilla está haciendo una gran campaña en el cuadro
hispalense, como antes había hecho dirigiendo a la selección de Chile, que no
ha pasado desapercibida en los aledaños del Camp Nou. De todas formas, todo el
mundo en Barcelona se pregunta, ¿Son guardianes del estilo culé? No lo han
mamado desde la base pero, sobre todo el argentino, apuesta por un juego de
toque y aguerrido cuando es necesario, que seguramente haría las delicias de la
afición barcelonista. Tampoco el secretario técnico, Robert Fernández, deja
claro en sus intervenciones si es necesario o no haber pasado antes por la
casa, para optar a ocupar el complicado banquillo culé.
Pero en escena ha aparecido con fuerza, como en los últimos
años, Ernesto Valverde. El entrenador del Athletic de Bilbao, con pasado
barcelonista, parece que es el favorito de la junta directiva. Su pasado culé
es una de las cosas que más se ha destacado en los medios afines a la junta de
Bartomeu pero, nadie se acuerda que también jugó en el Espanyol y, de hecho,
era el entrenador de los pericos cuando el Tamudazo dejó al Barça sin Liga y se
la sirvió en bandeja al Real Madrid.
A mí su cara de sufrimiento constante, sus discretas
campañas en el Athletic, además de que no le creo capaz de lidiar con un
vestuario lleno de estrellas y convencerles de algo, me producen cero
confianza. Pero si realmente es un entrenador con soluciones, que venga
dispuesto a comerse el mundo y a confiar en la cantera… ¡Bienvenido sea!
De todas formas, parece que la renuncia de Luis Enrique ha
liberado a su equipo, que parece que llega disparado al tramo final de
temporada, donde se ha reenganchado a la Liga, cuando ya parecía que la tenía
perdida, y quizá es un poco tarde para hacer lo mismo con la Champions League.
Sólo estamos a Marzo y quedan todavía unos meses para tomar
la decisión trascendental que guste a todos, para intentar que el Barcelona no
baje del nivel de excelencia que nos ha tenido acostumbrados estos últimos
años. Esperemos que se imponga el sentido común y ese “seny” tan catalán, que
el tan famoso entorno no enturbie la decisión y el nuevo Míster pueda tener el
apoyo de toda la parroquia culé de principio a fin.
Artículo hecho por Meri (@Mtenas)
Artículo hecho por Meri (@Mtenas)
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