3 PUNTOS Y POCO MÁSA las 12 del mediodía de un domingo parece que todo da pereza. Y jugar al fútbol no es la excepción. En un Ciutat de Valencia a sol y sombra, Barça y Levante se enfrentaron por 3 puntos cruciales para ambos en sus aspiraciones ligueras. En un partido marcado por el fuerte viento que soplaba en Valencia, nada fue fácil para los dos equipos azulgrana que tuvieron que sobreponerse a todos los factores y eso no ayudó al espectáculo.
Cuando apenas dio tiempo a servirse el aperitivo, Leo Messi
ya había marcado el primer gol del partido en el minuto 2. Incomprensiblemente
el árbitro decidió anularlo a instancias de su linier cuando había un defensa
granota habilitando al argentino por casi 2 metros. El Barça lo seguía
intentando de todas las maneras posibles hasta que en el minuto 21 y tras un
centro de Jordi Alba, incorporado a la banda izquierda, lo desviaba David
Navarro dentro de su propia portería para, ésta vez sí, convertirlo en el 0-1 y
dejar las cosas muy de cara para los catalanes.
Pero a raíz del gol, incomprensiblemente el Barça
desapareció del mapa y el Levante, liderado por un muy buen Rossi, empezó a
apoderarse del juego y a crear claras ocasiones de gol como un disparo de
Morales que se estrelló en el poste, en un despiste infantil de Dani Alves que
no tuvo su día. De todas maneras no consiguió el premio del gol y lo mejor que
le pudo pasar al Barcelona en ese momento fue la señalización del descanso.
Pero en la segunda parte, los culés no mejoraron en su juego
y con un tridente muy desaparecido y un centro del campo muy impreciso, gracias
también al gran trabajo de Rubi, Deyverson y Morales fueron una pesadilla para
la defensa barcelonista, aunque cabe destacar que Piqué y Mascherano dieron
pocas opciones en un partido muy completo de los dos.
De todas formas, a medida que iban pasando los minutos, el
Levante fue bajando sus prestaciones debido al cansancio y el Barça se dedicó a
controlar el juego viendo que no era su día y priorizando el marcador por
encima de todas las cosas. Hasta que en el último minuto, el Levante se lo jugó
el todo por el todo llevando a casi todo su equipo a rematar una falta lateral,
que finalmente no llegó a su objetivo, Messi cogió el rechace y en un tres
contra uno del tridente culé, asistió a Suarez que remató el balón con el
exterior para introducirlo dentro de la portería de Mariño.
Tras éste partido, los catalanes continúan firmes al frente
de la tabla con una jornada menos por disputar y los granota se hunden un poco
más en su objetivo de no bajar a segunda división. Aunque si siguen jugando
como hoy tendrán muchas opciones de salvarse a final de temporada.
Articulo hecho por Meri (@Mtenas)
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