Se acabó la racha de nueve partidos sin perder para el Elche en un partido en el que sin lugar a dudas el equipo de Rubén Baraja mereció ganar ante un Nàstic que jugó todo el partido en su propia área.
El Elche comenzó el partido como lo terminó, teniendo la posesión y el control del partido. Pero en una jugada aislada, el Nàstic batió la portería de Javi Jimenez y consiguió los tres puntos. Ahora está en puestos de ascenso directo.
El gol llegó en una jugada inexplicable. Un jugador controla el balón desde su área hasta la del Elche, sin que ningún defensa franjiverde le corte el paso, y le da una asistencia a Naranjo que define ante la mala salida de Javi Jiménez. El gol llegó en el minuto once, así que el Elche se puso las pilas y desde ese momento creó peligro constante frente al juego pasivo y defensivo del Nàstic. Poco hay que reprochar a los jugadores del Elche, que ayer lo dieron todo. Pusieron el fútbol pero les faltó marcar el tan merecido gol. Sin lugar a dudas el Elche notó la ausencia de su delantero Sergio León, ya que Álvaro no supo definir ninguna ocasión.
En la segunda parte el partido siguió igual. El Elche dominó en posesión y en ocasiones. El Nàstic jugaba siempre en su propio campo. El delantero Álvaro tuvo muchísimas ocasiones para marcar, e incluso una de ellas se estrelló en el palo. La afición franjiverde vio una muy buena versión de su equipo. A pesar de la dura derrota, la afición se fue contenta a Elche después de ver el gran partido de sus jugadores.
El Elche murió en el área del Nàstic, pero eso no fue suficiente para llevarse el empate, ni mucho menos el partido. Una vez más se ha demostrado como es el fútbol de Segunda División, un fútbol rácano que en muchas ocasiones le da la victoria al equipo que menos expone.
Artículo hecho por (@AdriIlicitano)

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