Aún recuerdo cuando anunciaron tu nombre como nuevo entrenador para llevarnos a Primera en esa nueva era que comenzaba, no era tarea fácil, ni momento cómodo, ni situación tranquila. Pero lo hiciste. En un año estábamos de nuevo en Primera. Y lo conseguiste con esos nombres a tu lado: Rubén Castro, Emaná, Molina, Agra, Cañas, Miki Roqué... Que equipo formasteis ese año, cuantos momentos de alegría y esperanza se alojaron en nuestras cabezas; y al año siguiente esa ilusión se fue forjando, partido a partido, consiguiendo la permanencia con una piña por equipo. Uno para todos y todos para uno. Para el Betis. Y llegó la 12-13, qué temporada por amor de Dios... esa ilusión que rebosó en euforia cuando Molina empató aquel partido ante el Levante. Eramos entonces equipo de Europa.
