martes, 8 de marzo de 2016

LLEGA TARDE

Esa es la sensación que deja a los aficionados el Club Deportivo Tenerife a día de hoy. Han sido innumerables las oportunidades perdidas por el representativo blanquiazul para engancharse a la zona noble de la tabla. Cada vez que llega un partido que nos puede aupar, el resultado no es el deseable.


Venía el Tenerife de ganar dos partidos consecutivos (algo muy difícil de conseguir en esta categoría de plata del fútbol español) y se presentaba una ocasión de oro para amarrar una tercera victoria en el Heliodoro ante un necesitado Almería. La tarde se presentaba ideal, el tiempo acompañaba y el público se mostraba animoso, sabedor de la oportunidad que, una vez más, brindaba el destino clasificatorio al equipo blanquiazul. Los chicos de Martí lo intentaron de todas las maneras posibles ante un rival que se metió atrás ( nada menos que con cinco defensas)  incluso cuando se quedó con un jugador menos restando aún treinta minutos para la conclusión del encuentro. Pero esta vez la pelota no quiso entrar, dejando a los hinchas con una sensación agridulce.

De haber sumado la ansiada victoria ante el equipo andaluz, los puestos de play offs se habrían quedado a tan solo cuatro puntos.

Una vez finalizado el partido, es casi innegociable pensar en la cantidad de puntos perdidos en la etapa de Raúl Agné. Una sola victoria más en nuestro casillero nos tendría metidos de lleno en la lucha por los puestos de honor de la clasificación. Tan cerca pero tan lejos. Y es aquí donde, bajo mi modesto punto de vista, hay que cargar las tintas en la figura de don Alfonso Serrano. Nadie le niega al bueno de Alfonso su magnífica labor en el recientemente cerrado mercado invernal, pero es en el comienzo de la liga donde la plantilla debe ser de una  garantía suficiente como para abordar la temporada con cierta holgura y estabilidad.
Parece que la permanencia se podrá lograr sin apuros ni sobresaltos, pero a estas alturas de la película uno se da cuenta de que hemos tirado la temporada por no hacer una planificación seria y coherente de la plantilla, por no tener un proyecto o marcar un objetivo. En definitiva, por falta de ambición.

Solo espero que se aprenda de los errores cometidos, que se haga un esfuerzo por mantener a los jugadores que han dado un notable salto de calidad a esta plantilla y que la próxima temporada se hagan las cosas bien desde el principio.

Sigo pensando que se ha perdido una oportunidad de oro para soñar con algo más, ya que, a pesar de estar a seis puntos del sexto clasificado, son muchos los equipos de por medio, y el Tenerife sigue sin ofrecer garantía suficiente como para ser un serio aspirante.

Artículo hecho por Adal Quintero.

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